
NUESTRO NEGOCIO
El contador público certificado: un socio clave para la empresa.
Comprender el propio rol y responsabilidades en relación con el líder.
El rol del contador público certificado no se limita a la preparación de estados financieros. Su conocimiento del negocio, los datos financieros y el entorno regulatorio les permite apoyar al gerente en la administración, la dirección y la toma de decisiones que dan forma a la vida de la empresa.
Contabilidad, finanzas, organización, fiscalidad o incluso derecho social: esta visión transversal lo convierte en un interlocutor privilegiado para el líder empresarial.
Mucho más que un experto en números.
Una relación basada en tres dimensiones esenciales
En INELYS International, el apoyo se basa principalmente en mujeres y hombres especialistas en sus respectivos campos, acostumbrados a trabajar en entornos multiculturales y con empresas que se enfrentan a retos internacionales.
Nuestros equipos trabajan diariamente en varios idiomas (inglés, francés, español, italiano, alemán y vietnamita) y brindan apoyo a sus clientes con un profundo conocimiento de sus desafíos, su organización y su entorno. Esta estrecha relación nos permite construir una alianza directa y duradera, adaptada a cada situación.
Habilidad
Producir y garantizar la fiabilidad de la información contable, pero también interpretarla para fundamentar las decisiones y anticipar los cambios en la empresa.
Proximidad
El conocimiento constante de la actividad, su organización y sus retos permite ofrecer un asesoramiento adaptado a la realidad de la empresa.
Independencia
La perspectiva externa del contable le permite analizar las situaciones a posteriori y apoyar al gerente en sus decisiones.
Contabilidad adaptada a su negocio
Generar información financiera fiable y útil.
Las necesidades contables varían según la actividad, el tamaño y la organización de cada empresa. Por lo tanto, el contador público certificado adapta las herramientas y los métodos a la información necesaria para su funcionamiento y gestión.
Plan contable, contabilidad y control, organización de los servicios contables, contabilidad analítica, estados financieros periódicos, balances o cuentas de pérdidas y ganancias: su intervención permite estructurar información financiera fiable.
Pero generar cifras no es suficiente. Analizarlas nos permite comprender la evolución de la actividad, identificar discrepancias y contar con elementos objetivos que orienten las decisiones.
Cifras para orientar, no solo para observar.
Transformar la información financiera en una herramienta para la toma de decisiones.
Los datos contables adquieren verdadero valor cuando permiten realizar pronósticos. El contador público certificado ayuda al gerente a desarrollar y monitorear los indicadores clave de desempeño (KPI) necesarios para comprender el rendimiento de la empresa y fundamentar sus decisiones.
Gestión de pronósticos
Anticipe la evolución de la actividad, las cargas de trabajo y las necesidades futuras para poder medir las consecuencias de los diferentes escenarios considerados.
Control presupuestario
Comparar los resultados obtenidos con las previsiones para identificar discrepancias, comprender sus causas y adaptar las decisiones si fuera necesario.
Costes, márgenes y rentabilidad
Analizar los costes y los márgenes ayuda a identificar las actividades más eficientes y a comprender mejor los factores que influyen en la rentabilidad.
Ratios de gestión y financieros
Poner las cifras en perspectiva utilizando indicadores para analizar los balances financieros, el rendimiento y la evolución de la empresa.
Paneles de control
Seleccione los indicadores más relevantes para monitorear la actividad periódicamente y tener una visión clara de su evolución.
Opciones de financiación
Evaluar las necesidades financieras y sus consecuencias para comparar soluciones de financiación adaptadas a los proyectos y a la situación de la empresa.
Sistemas de organización e información
Herramientas adaptadas a la forma en que opera la empresa.
El rendimiento también depende de cómo fluye la información entre los diferentes departamentos.
El contador público certificado puede participar en la reflexión sobre los flujos de información, la organización de los servicios y las herramientas utilizadas para producir y utilizar datos contables y financieros.
Evolucionar la organización
Proceso y coordinación
La creación, consolidación, diversificación, descentralización o evolución de las actividades pueden requerir la adaptación de la estructura de la empresa, la organización de los servicios y el flujo de información.
Elegir las herramientas adecuadas
Sistemas y control
Análisis de necesidades, especificaciones, comparación de soluciones, asistencia en la elección, implementación y apoyo a los equipos: el contador público certificado también puede participar en proyectos relacionados con el sistema de información contable y financiera.
Una visión que va más allá de la contabilidad.
Cuestiones jurídicas, fiscales y sociales estrechamente interconectadas.
Las decisiones empresariales no siempre pueden analizarse desde una única perspectiva. La forma jurídica, el régimen fiscal, los contratos laborales o los cambios organizativos pueden tener consecuencias contables, legales, fiscales y sociales simultáneas.
El conocimiento interdisciplinario de estas materias permite al contador público integrar sus diversos impactos en su análisis y, cuando la situación lo requiere, trabajar con otros profesionales especializados.
Soporte que acompaña la evolución de la empresa.
Desde el asesoramiento hasta la implementación
Las necesidades de una empresa evolucionan con su actividad. Según la misión que se le encomiende, el contador público certificado puede participar en la implementación de las soluciones elegidas, monitorear su idoneidad a lo largo del tiempo y brindar apoyo en las declaraciones periódicas dentro de su área de especialización.
Sus conocimientos de contabilidad también le permiten asistir al gerente durante una auditoría fiscal o social y preparar la información necesaria para los intercambios con la administración.
El seguimiento periódico de la evolución de la normativa permite, en última instancia, alertar a la empresa sobre sus consecuencias y anticipar nuevos retos, incluso en un contexto internacional.